ANWMP ha publicado una interesante nota, en la cual he colaborado, sobre un concurso llamado “Premio a la mejor web peruana".
En dicho espacio se comenta acerca del poco profesionalismo que refleja el sitio web del certamen, así como algunas críticas, constructivas por cierto, para lograr que futuras actividades de este tipo tengan un mejor nivel.
Como parte del Consejo Directivo de ANWMP expresé mi opinión en dicha nota, una opinión sincera y moderada.
Desde esta tribuna quiero agregar algunos comentarios sobre el particular. Son los comentarios particulares de Alexis Bellido, un ciudadano común y corriente con algunos conocimientos sobre el tema.
Para empezar: Me parece asombroso que teniendo auspiciadores tan conocidos, dos de ellos importantes portales en el Perú, se haya lanzado un concurso con un sitio web oficial tan pobre.
¿No pudieron Terra o Peru.com aportar un poco más que sus logotipos (por cierto, presentados en bajisima calidad) para el proyecto? Creo que dos o tres personas de alguna de dichas compañias hubieran podido aportar en el desarrollo.
Los textos del sitio son desastrosos, muchos párrafos divagan o expresan simplemente conceptos de relleno: “Nadie pone en duda la importancia de la computadora como herramienta en distintos ámbitos de nuestra vida cotidiana …".
Señores por favor, estamos en el año 2004, creo que cualquier persona medianamente culta -a quien supongo está dirigido este concurso- ya sabe esto y no le interesa leerlo por enésima vez.
Vale anotar que los errores también se presentan en la versión impresa de la publicidad del certamen. Si, me dí el trabajo de conseguir uno de los volantes para confirmar mis sospechas.
¿Saben? Creo que quien -no creo que sea “quienes", que más de uno cometa estos errores me parece inconcebible- ha escrito esto lleva muy poco tiempo en contacto con Internet. Es más, creo que no le caería mal leer The Elements of Style, que si bien está escrito en ingles, contiene consejos básicos para redactar en cualquier idioma y medio.
El sitio web está basado completamente en Flash, incluso los textos, así que quienes no tengan Flash player instalado no tendrán acceso a la información del concurso. Sí, lo sé, “todo el mundo tiene Flash", me lo dice muchisima gente, pero no es excusa para obviar una versión HTML.
El sitio utiliza una página splash, con las típicas letras saltarinas, recurso que en la mayoría de casos sólo sirve para alimentar el ego del diseñador.
El enlace de “saltar intro” es parte de la película Flash, craso error en mi opinión, y la supuesta página de portada nos presenta solamente logotipos de los auspiciadores y un semi escondido botón con el triste y solitario texto: “entrar".
Para quien haya diseñado este sitio web le tengo que recomendar que visite un doctor, pero no cualquiera, sino el Dr. Jakob Nielsen.
Aunque, reconozco que la gran responsabilidad por el diseño no debería de pesar solamente sobre los hombros de los diseñadores, sino también en los organizadores del certamen, quienes por lo visto no tienen el mínimo interés en esforzarse en hacer las cosas como es debido.
Algo que llamó inmediatamente la atención de quienes revisamos el sitio -con genuino interés en lo que prometía ser una oportunidad para participar- fue el jurado.
Los miembros del jurado son sólo seis nombres. Nada más, no hay mayores datos acerca de quienes son los que decidirán por los sitios web ganadores -y no “la web” como erróneamente expresa el nombre del concurso.
Mi amigo Antonio Rivera, quien colaboró en el artículo para la ANWMP, sostiene que esta puede ser una técnica para evitar el “juicio popular". Yo agregaría: “El juicio popular de quienes, como yo, creen que todo esto no es más que una forma poco profesional de ganar algo de exposición para algunas compañias, algunas de las cuales ya tienen harto saturado, con su publicidad, nuestro pequeño y pobre mercado".
Me niego a creer que algún equipo, serio, de marketing haya trabajado en este proyecto y me preocupa que una Universidad y una Facultad de Periodismo se encuentren entre los organizadores.
Peor aún: Si tenemos en tan baja estima el desarrollo de sitios web en nuestro país, y por parte de empresas privadas reconocidas: ¿Qué le espera a aquellos desarrolladores web que desean trabajar en el mercado local con pequeñas empresas?
Y lo mejor para el final: Los premios otorgados por este concurso: “El reconocimiento a través de una estatuilla y un diploma” , ja!, me recuerda al paseo de antorchas en el cual participé cuando tenía 10 años, mi premio fue un pan y una moneda de diez centavos (es una historia real, no lo estoy inventando). Claro que en esa oportunidad el reconocimiento por parte de mi madre fue lo más valioso.
En este caso el reconocimiento de aquellos que no pueden, con todo el poder económico que los respalda, crear un sitio web medianamente aceptable, vale muy poco.
Señores, muchas gracias. Yo paso.
p.d: Se ha iniciado una discusión sobre este tema en los foros de discusión de la ANWMP. Todos, especialmente los organizadores del concurso, están invitados.